Hace ya cinco años de mi CSM. Para mí ha habido un antes y después de este curso. No sólo “rompió” mis moldes mostrándome que había otra forma de entender el trabajo, sino que me hizo ver la importancia de gestionar las relaciones entre personas de otra manera, incluso más allá del ambiente laboral [gracias también a mi amigo Joao Gama, por sus golpes de realidad ;) ].
Desde aquel momento hasta ahora, he visto como el interés por Agile ha ido creciendo. Muchas personas se han ido introduciendo de manera autodidacta (lo más normal), a partir del “boca a oreja”, mirando blogs, leyendo opiniones en foros ;), e incluso asistiendo a cursos introductorios de dos días (como el que he mencionado antes).
Leer blogs, foros y/o hacer cursos de dos días es sólo el principio.
Los cursos introductorios son útiles por que establecen una base sobre la que empezar a crecer, pero no dejan de ser eso, una base de valores y prácticas que a veces no son tan inmediatos de aplicar en el contexto real de cada equipo de trabajo. Por otro lado, leer blogs y foros puede proporcionar trucos, pero difícilmente da ese “armazón” que liga las ideas. Si no se pasa de ahí, se puede llegar a diferentes situaciones:
Si alguien cree que va a mejorar sensiblemente, de manera sostenida, y conseguir equipos de alto rendimiento (donde incluyo al cliente) yendo sólo dos días a un curso, leyendo cosas como “Scrum en 5 minutos” o incluso sólo mirando esta web, quizás no es consciente de que cuando gira estos pocos “folios” de Scrum, hay un checklist de “cómo cagarla con Scrum” y es probable que marque bastantes de estos checks.
Por las experiencias que he vivido, concibo la transformación organizativa, de equipo e incluso personal como un planteamiento más integral, sistémico, en la cual la formación “convencional” sólo es una de las piezas.
A partir de aquí se abren dos vías de aprendizaje:
a) La que sigue basada en el esfuerzo personal (más barata, con más probabilidades de error y quizás por ello más lenta y arriesgada).
b) La que, además del esfuerzo personal, recurre a alguien que ya ha pasado por estas transiciones suficientes veces (posiblemente más cara pero también más rápida y efectiva). Un ejemplo de este segundo caso es recurrir a un Agile Coach:
1. Que tenga cicatrices de varios años en Agile, que se haya equivocado varias veces para intuir las “zonas de peligro”.
2. Que sigue trabajando día a día en las trincheras, no se ha quedado en la formación tradicional.
3. Que haya interiorizado y aprendido cómo funciona un sistema compuesto por trabajadores de conocimiento.
4. Que conozca las técnicas, principios de ingeniería y herramientas que permiten trabajar de manera ágil.
Sin embargo, no todo el mundo puede permitirte este acompañamiento. En cualquier caso, si quieres disfrutar más de tu vida profesional (son muchas horas las que dedicamos a trabajar), hacer un trabajo de calidad, ser más productivo y estar satisfecho con lo que haces, todo ello desde planteamientos ágiles, una buena estrategia sería:

Sigue aprendiendo, te lo pasarás mejor ;)
Comments
Me gustaría hacer hincapié, aun más, sobre la gran oportunidad que se nos brinda con el Postgrado en Métodos Ágiles para el Desarrollo de Productos PMA de laSalle.
Precisamente hace unos días en una sesión de Gestion de Incertidumbre y Complejidad en I+D (Critical Chain) en laSalle, recibí junto al material, un Diptico con la información de este postgrado (puedo dar fe de que se esta promocionando correctamente ;) y coincidi con varios colegas, que era una oportunidad fantastica y que no conocíamos ningún otro lugar donde se pudiera realizar este tipo de formación, de calidad de contenido y tanta utilidad.
Enhorabena Xavier
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