En este encuentro Alexis Roqué de <Undefined> explicó su ecosistema ágil. Se hizo hincapié en el ecosistema como soporte a la comunicación entre los actores que participan en un proyecto (incluyendo al cliente), en la necesidad de un jardinero del ecosistema (en función de su complejidad) y en lo interesante que puede ser disponer de un buen sistema de gestión y push de conocimiento a nivel de empresa. Finalmente se subrayó que un cambio en la manera de trabajar siempre implica formación, perseguir e ir mejorando.

Autor: Jesús Iglesias
Xavier Albaladejo me ha pedido que publique aquí uno de mis últimos artículos, así que aquí os lo transcribo tal cual. Espero que os sea de utilidad.
El pasado mes de mayo comenzamos el desarrollo de un nuevo proyecto que ha terminado recientemente, al menos la primera fase del mismo. Partimos casi de cero, los requisitos eran muy básicos y poco documentados, pero parte del equipo teníamos en la cabeza exactamente lo que teníamos que hacer. De hecho era plasmar en una única aplicación todo nuestro trabajo de los últimos cuatro años.
En el proyecto participaron dos equipos de desarrollo en localizaciones diferentes: uno en Valencia, de 6 personas, y otro en Madrid, en el que llegaron a trabajar más de 30. Ninguna de estas casi 40 personas tenía disponibilidad completa para este proyecto sino que hubo que redistribuir toda la carga de trabajo para, con el mismo equipo, asumir un nuevo proyecto de cinco meses de duración. Salió bastante bien
.
En la parte tecnológica teníamos otro grave problema: desde Madrid desarrollaban en .NET y desde Valencia en PHP.
Desde el principio nadie tuvo dudas: Scrum era la mejor metodología posible para cumplir los plazos que nos habían impuesto.
Planteamos sprints de dos semanas y reuniones diarias de sincronización ("dailys") a las 10 de la mañana de alrededor de 10 minutos. Como Scrum Master se quedó uno de nuestros project managers y como product owner otro del departamento de operaciones. La mayoría nos habíamos leído ya el Scrum desde las trincheras, pero una cosa es la teoría y otra muy diferente la práctica, y ahí casi nadie teníamos experiencia.
No trataré en este artículo de enseñaros Scrum, no soy un experto, como mucho un poco “evangelizador”
, simplemente trataré de explicar mis sensaciones tras cinco meses de Scrum intensivo.
“El expendedor” es un juego de 75 minutos para equipos a los que se explica por primera vez Scrum. Permite que hagan una simulación de creación de la lista de objetivos priorizada (Product backlog) y de ejecución del propio proceso de Scrum, de manera que puedan compararlo con el desarrollo tradicional (en cascada/waterfall), comprobando cuáles son los principales beneficios de Scrum, especialmente los referidos a alineamiento con las expectativas del cliente, flexibilidad y retorno anticipado de inversión.
Recientemente en Biko obtuvimos la certificación CMMI nivel 2. Tras un periodo de estudio de los procesos convenientes para el funcionamiento de la organización, estos fueron validados y aprobados mediante el SCAMPI.
Este nivel de la metodología formal se centra en determinadas áreas, como planificación, gestión de requisitos, métricas, y verificación y validación.
En Biko, CMMI ha servido para uniformizar criterios importantes sobre la gestión de los proyectos, que dada la heterogeneidad de los múltiples proyectos desarrollados en la organización, ha sido un hito muy importante.
Pero CMMI en su nivel 2 no especifica nada sobre las metodologías de desarrollo o gestión del equipo, ni del proceso concreto de creación de software. Es por eso por lo que hemos ido un paso más allá, y hemos buscado técnicas para el mejor control del desarrollo.
Las metodologías ágiles de desarrollo van hacia otro objetivo que las metodologías formales. Se centran “en los individuos y sus interacciones más que en procesos y herramientas”. Algunas de las más importantes son las basadas en el concepto de “Lean development”, u otras más concretas como pueden ser “Scrum” y “XP”.
Nuestra idea era empezar a experimentar con los desarrollos con metodologías ágiles, en concreto con Scrum, para poder mejorar la eficiencia del equipo. En este artículo presentamos la primera aproximación que realizamos, nuestra implementación y conclusiones.
La nueva propietaria de la casa de campo se dio un paseo por los jardines. Algunas partes estaban en muy mal estado. Llamó a su capataz y le dijo lo preocupada que estaba: se había comprometido con su circulo de negocios a dar una recepción en un mes, y tenía serias dudas de si eso sería posible.
Los siguientes recursos están más enfocados al desarrollo de software, aunque se pueden extraer técnicas y conceptos aplicables a otros tipos de negocio: