En este encuentro se compartieron experiencias sobre los siguientes temas:
- La manera en que las metodologías ágiles permiten hacer proyectos con un alto nivel de calidad, entendida como (1) la satisfacción de las expectativas del cliente, usuarios finales o consumidores, (2) el comportamiento correcto del producto y (3) la garantía de su mantenibilidad. Todo ello gracias a los principios de Lean (análisis del valor desde la concepción del producto hasta su venta), a que Scrum en sí mismo es un proceso de mejora continua y a que XP (eXtreme Programming) consta de prácticas de ingeniería enfocadas a mantener una alta calidad interna que permite una velocidad de desarrollo sostenible.

- Hasta qué punto la calidad es negociable y cómo, gracias a priorizar los objetivos del proyecto por valor, las metodologías ágiles permiten prescindir de requisitos de baja prioridad antes que tener que degradar la calidad.
- El proceso de Scrum se puede certificar casi directamente en nivel 3 de CMMI y existen empresas certificadas en nivel 5 que al adoptar Scrum han reducido mucho esfuerzo innecesario. La dificultad de certificar CMMI es la falta de conocimiento de los certificadores sobre metodologías ágiles, aunque el SEI está empezando a tener en cuenta estas metodologías.
- El objetivo de Q/A en metodologías ágiles es evitar que se produzcan errores más que encontrarlos (con lo cual deben formar parte del propio equipo de desarrollo y participar desde la definición de los objetivos del proyecto) así como colaborar en la mejora de los procesos de trabajo para ser más productivos.
A continuación se detallan las ideas que se trataron respecto a estos temas.